Amarte Fue La Razon: - Jenny Del.epub

Elena dio un paso atrás, permitiéndole entrar. La lluvia goteaba de su abrigo sobre el suelo de madera, pero a ninguno le importó. Él dejó la caja sobre la mesa y se acercó lentamente, temiendo que ella fuera solo un espejismo fruto de la tormenta.

Julián extendió la mano y, con infinita delicadeza, apartó un mechón de cabello mojado de la mejilla de Elena. Su tacto seguía siendo el mismo refugio de antaño. Amarte fue la razon - Jenny Del.epub

Y ella había vivido. Había continuado con su carrera, había sonreído a nuevos amaneceres y había aprendido a caminar sin buscar su mano al cruzar la calle. Pero vivir no significaba haber dejado de amar. Aquel sentimiento se había transformado; ya no era una hoguera ardiente que lo consumía todo, sino una brasa constante y cálida en el fondo de su alma. Elena dio un paso atrás, permitiéndole entrar

Al abrir la puerta, el viento helado le azotó el rostro. Frente a ella, empapado por la tormenta y con los hombros ligeramente encorvados por el peso de los años y el cansancio, estaba él. Julián no llevaba equipaje, solo sostenía una pequeña caja de madera entre sus manos. Sus ojos, antes llenos de la urgencia de la juventud, ahora reflejaban una calma profunda y una determinación inquebrantable. Julián extendió la mano y, con infinita delicadeza,

Ninguno de los dos habló durante unos segundos que parecieron eternos. El mundo exterior desapareció; solo existían ellos dos y el rastro del tiempo grabado en sus rostros.